¿Dónde se rompe la cadena de frío?
La cadena de frío rara vez se rompe dentro de la cámara frigorífica. Se rompe en los traspasos: la espera en el muelle, la preparación de pedidos fuera de la cámara, la carga y el transporte. La congelación también es un riesgo. Tras una desviación, la mercancía se pone en cuarentena y decide su propietario.
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Este contenido es solo informativo. No constituye una interpretación normativa, una opinión de auditoría ni una instrucción de conservación para su producto. Prevalecen la etiqueta aprobada del producto y las directrices vigentes de la autoridad competente.
Entre los productos que deben mantenerse a 2–8 °C, el rango de refrigeración, hay muchas vacunas, insulinas y otros medicamentos biológicos. El tiempo que pasan en la cámara frigorífica rara vez es el problema. El problema son los momentos en que pasan de unas manos a otras.
Los puntos de ruptura
Cada uno de ellos es breve. Ninguno se ve a simple vista si no se mide.
El primero es la recepción. El camión atraca en el muelle, se bajan los palés y se revisan. Cuanto más tarda la revisión, más tiempo espera la mercancía en un espacio sin control. Dar prioridad a la mercancía fría en la recepción, de modo que se revise nada más llegar y pase directamente a la zona fría, acorta esa espera.
La preparación de pedidos es el segundo punto. Si la mercancía se recoge y se prepara fuera de la cámara frigorífica, cada pedido añade una pequeña exposición que se repite.
Durante la carga y la descarga, un vehículo que no se ha preenfriado o una puerta abierta demasiado tiempo pone a prueba hasta el mejor embalaje.
En el transporte, sobre todo en rutas con varias paradas, el espacio de carga se calienta cada vez que se abre la puerta.
Después llega la entrega. El tiempo entre la llegada y el momento en que la mercancía entra en el frigorífico del cliente a menudo no queda registrado en ningún sitio.
La congelación también es una desviación
Al oír «cadena de frío», se piensa en el calentamiento, pero el exceso de frío también causa daños. Algunos productos, por ejemplo las vacunas con adyuvantes de aluminio, pueden dañarse de forma irreversible si se congelan. Por eso las placas refrigerantes se acondicionan como indican las instrucciones del embalaje, para que no congelen el producto.
Reducir el riesgo
La mayoría de las medidas son sencillas; lo difícil es aplicarlas siempre:
- El tiempo fuera del entorno controlado se mantiene corto y queda registrado.
- El embalaje y los vehículos están cualificados, es decir, validados para ese cometido.
- Los registradores de datos viajan con la mercancía.
- Un procedimiento por escrito indica qué hacer ante una desviación.
¿Qué se registra en un traspaso?
Lo que tienen en común los puntos de ruptura es que la mercancía pasa de una parte a otra. Un breve registro en cada traspaso deja listas las respuestas a muchas preguntas posteriores:
- la hora de llegada del vehículo y la hora en que la mercancía entró en la zona controlada,
- el estado y las lecturas del registrador, cuando lo hay,
- el estado del embalaje, incluida cualquier caja aplastada, mojada o abierta,
- quién entregó la mercancía y quién la recibió.
Cuando hay una desviación, estos registros permiten reconstruir la cronología con facilidad. Cuánto tiempo pasó la mercancía fuera de un entorno controlado, y en qué etapa, se sabe entonces por el registro y no por suposiciones.
Cuando ocurre una desviación
Cuando un registrador muestra un valor fuera de rango, la mercancía entra en cuarentena de inmediato: se traslada a una zona separada y se bloquea en el sistema. Los registros se recopilan y se envían al propietario del producto. Si el producto puede utilizarse es una decisión del propietario, basada en sus datos de estabilidad. El almacén nunca decide solo: ni libera la mercancía ni la destruye.
Analizamos cómo se evalúan las desviaciones en el transporte en un artículo aparte. Para ver las diferencias de temperatura dentro del propio almacén, la herramienta es el mapeo de temperaturas.
Referencias
- WHO Technical Report Series No. 961, Annex 9: Model guidance for the storage and transport of time- and temperature-sensitive pharmaceutical products (2011)
- European Commission, EU GDP Guidelines (2013/C 343/01), chapter 9
- USP General Chapter <1079>, Risks and Mitigation Strategies for the Storage and Transportation of Finished Drug Products
Solo informativo; no es una interpretación normativa ni una instrucción de conservación.