Humedad, envases y almacenamiento
La humedad afecta a algunos productos directamente y casi siempre al envase: las cajas de cartón pierden resistencia con el aire húmedo y las etiquetas se despegan. Cuando la mercancía fría se encuentra con aire húmedo, se forma condensación. Por eso la humedad relativa se registra junto con la temperatura.
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Este contenido es solo informativo. No constituye una interpretación normativa, una opinión de auditoría ni una instrucción de conservación para su producto. Prevalecen la etiqueta aprobada del producto y las directrices vigentes de la autoridad competente.
Cuando se habla de condiciones de almacenamiento, la temperatura siempre va primero. La humedad tiende a recordarse solo cuando algo ya ha salido mal: una caja reblandecida, un palé que se inclina, una etiqueta que ya nadie puede leer.
¿Qué significa la humedad relativa?
El aire siempre transporta algo de vapor de agua. La humedad relativa es la cantidad de vapor de agua en el aire como proporción de la máxima que ese aire podría contener a esa temperatura, expresada en porcentaje. El aire cálido puede retener más vapor de agua que el aire frío. Por eso, cuando ese mismo aire se enfría, su humedad relativa sube, y a partir de cierto punto, el punto de rocío, el vapor empieza a condensarse.
Esa relación explica muchos problemas de humedad en un almacén. El mismo aire puede mostrar una humedad relativa muy distinta en una tarde calurosa y en una noche fresca.
¿Cómo afecta la humedad al producto?
Algunos productos se ven afectados directamente. Los comprimidos efervescentes, algunos polvos y las cápsulas son ejemplos conocidos. En estos casos importa la protección que ofrece el envase, pero el propio envase también sufre con la humedad.
Envases y etiquetas
Las cajas de cartón ondulado pierden resistencia a la compresión con el aire húmedo. En una pila, eso significa que las cajas de abajo se aplastan y el palé se inclina, o incluso vuelca.
La humedad también debilita la adherencia de las etiquetas. Una caja cuyo número de lote o fecha de caducidad ya no se puede leer es un problema de trazabilidad.
Condensación
Cuando la mercancía fría se encuentra con aire cálido y húmedo, el vapor de agua de ese aire se condensa en su superficie. Las gotas sobre un palé recién salido de la cámara frigorífica son exactamente eso. Una caja mojada pierde resistencia y pone en riesgo su etiqueta.
La solución es sencilla, pero exige paciencia: dejar que la mercancía fría alcance la temperatura ambiente dentro de su envase cerrado, y abrirlo solo después.
¿Qué significa «lugar seco»?
«Consérvese en lugar seco» es una frase habitual en las etiquetas que parece abierta a interpretación. El capítulo general USP <659> define un lugar seco como aquel que no supera el 40 % de humedad relativa media a 20 °C, o la presión de vapor de agua equivalente a otras temperaturas. Esa definición convierte la frase de la etiqueta en una condición que se puede medir.
Qué hacer en la práctica
Unos pocos hábitos evitan la mayoría de los problemas que causa la humedad:
- La humedad relativa se registra junto con la temperatura. Muchos registradores de datos pueden medir ambas a la vez.
- La mercancía se coloca de forma que no toque ni el suelo ni las paredes.
- Las puertas del muelle no se dejan abiertas más tiempo del necesario, porque en tiempo húmedo el aire exterior trae su humedad consigo.
- Se recurre a la deshumidificación cuando hace falta.
- La indicación «lugar seco» de una etiqueta se trata como una condición que hay que vigilar, no como una nota.
La humedad de una zona también puede medirse durante el mapeo de temperaturas. Cómo aparece la condensación en el transporte de mercancía fría se trata en ¿Dónde se rompe la cadena de frío?
Referencias
- USP General Chapter <659>, Packaging and Storage Requirements
- WHO Technical Report Series No. 1025, Annex 7: Good storage and distribution practices for medical products (2020)
Solo informativo; no es una interpretación normativa ni una instrucción de conservación.